Ayer hizo dos semanas de nuestra llegada a Nueva York y poco a poco empezamos a adaptarnos a este lado del globo. Tuvimos un leve jet lag que duró dos o tres días, notábamos demasiado la humedad de la ciudad e íbamos cerrando restaurantes llegando a cenar a horas tardías para un ciudadano americano ejemplar. Ahora que han comenzado las clases estamos creando una rutina que nos ayuda a dejar de pensar que estamos aquí de vacaciones, sino viviendo, aunque sea durante unos meses.

De momento, hemos tenido una clase de cada uno de los tres workshops que estamos haciendo en ICP: Fashion Photography, The Narrative of the Portrait y The Architectural Metropolis, y todos prometen retos enormes e increíblemente interesantes.
En el curso de Moda habrá invitados todas las semanas para enseñarnos muchos detalles sobre el mundillo, el primer día tuvimos una impresionante charla de dos horas del fotógrafo Sebastian Kim.

Para Arquitectura, nuestro proyecto a abordar es retratar un barrio de Nueva York de forma subjetiva, valiéndonos de sus edificios, gente, lugar o detalles; yo he elegido el encanto bohemio de Williamsburg y Jorge se ha quedado con la peculiaridad de Coney Island.
Por último, la clase de Retrato nos insta a fotografiar durante las 10 semanas a un mismo sujeto y crear una narración en una serie. Seguro que salen cosas muy interesantes.

Pero sobre todo, lo que destaco sin duda son los profesores. En futuros post os los iremos presentando, porque merecen mucho la pena.
¡Saludos desde NYC!

















